24  Feb
Encuentros

Cuando menos preparado está uno, cuando más abstraído en sus asuntos, un encuentro le encuentra.

Volviendo a casa de clase; el paso lento y torpón, cabeza gacha, mi campo de visión; un libro.

Una mano reaching from “nowhereness” se agarra a mi hombro. Puede que alguna parte profunda y oculta de mi subconsciente ya hubiese percibido, más allá de las páginas, la borrosa silueta de pelo-afro. No puedo asegurarlo.

Como decía, una mano me agarra el hombro y me devuelve a la realidad con un “¿…umm?” de los que se emiten cuando te despiertan de una siesta. Aun antes de que me de tiempo a formular su nombre, ya le estoy sonriendo, le he dado dos besos y le sujeto un brazo. ¡Más de un año sin verte! y un tanto más sin besarte. Todavía quedan mensajes tuyos, de aquellos últimos, en la memoria de mi viejo móvil que ahora me he visto obligada a recuperar.

Todo vuelve a mi mente deprisa, de un tirón, más rápido que el pensamiento, mis gestos se amontonan.

Ni yo misma sabía cómo reaccionaría si te volvía a ver, me daba algo de miedo…ahora me sorprendo y me alegro de que lo que me produces sea cariño y felicidad. En alguna broma hayo la excusa para abrazarte, aunque levemente, con aire.

Me pones al día en tus proyectos y yo te miro directamente a los ojos. Me doy cuenta en un segundo de cuantísimo he cambiado desde que estuvimos juntos, en parte, probablemente, a raíz de ti. Me siento extrañamente fuerte. Tú me preguntas sobre mis estudios, siempre quisiste que me aplicase a fondo en ellos. Representan la oportunidad que no tuviste, substituidos por encuentros en un ring y peleas callejeras en los pueblos de Bahía. Te han llegado algunas noticias sobre mí de unos y otros; estás acostumbrado a que la gente desaparezca sin dejar rastro, etc.

No creo que sea por ninguna razón en particular, pero no me miras a los ojos, me gustaría. Observas mi boca y soy extrañamente consciente de como se mueven mis labios al hablar, me quema una herida en el lado izquierdo del labio inferior, se dilata enorme bajo tu mirada.

Piensas en quién puedo haber estado besando últimamente o si me veo con alguien a diario. Yo tampoco puedo evitar pensar. Hoy vas de camino al Retiro, de picnic (”un poquito de só pra ishtar mais negro en el cashting de magnana kakaka (risa brasileira)”), y fácilmente me imagino a una chica esperando ahí, lleva esperando una hora; no has cambiado, continúas llegando infinita y tranquilamente tarde.

Me recuerdas que tienes guardado un regalo para mí, un libro de canciones para guitarra que solía hojear en tu casa con versos escritos de tu puño y letra. En este instante afloran sentimientos contradictorios; la alegría, la luz, se mezclan con una especie de repulsión y rechazo. Dudo mucho que me gustase volver a quedar.

Vuelven recuerdos olvidados; viajes de metro, la calle hasta tu casa, el olor de tu cuarto, el sonido de chanclas y el tacto de tu mano áspera de capoeirista. Me acuerdo de cómo tuve que cambiar de crema hidratante cuando acabamos porque llegó el punto en que confundía el aroma de nuestros cuerpos y mi propio olor me recordaba a ti. No podía soportarlo. 

Todo lo malo se destruye con el tiempo, atesoro lo bueno; tú eres brillante, tienes voz de miel y aprecias el viento.

 

Al despedirme le doy otro par de besos, hoy es el primer día que nos los damos sin tensión, naturalmente, sin segundas intenciones. Mi mano se desliza por su brazo suave, oscuro, tatuado, hasta desembocar en su mano. Y se quedan así un segundo, sosteniéndose, mi izquierda y su derecha… antes de que él y yo sigamos cada uno por nuestro lado.

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 24, 2009, 11:26 am | 1 Comment »

22  Feb
La pièce vide

Por la mañana en una habitación aislada de la luz se cortan las sombras.

Tardé un tiempo en apreciarlo; supuse que me bastarían los otros cinco sentidos para observarte. Encontrar cada uno de tus lunares.

Atravesé las cortinas de vapor de sueño gotas en tu pecho para sentirme a tu lado.

Sin rozarnos, acariciaba el calor entre los dos; suficiente alimento, palabra, sentido a nuestro encuentro.

 

 

Un triángulo de tu piel contra la mía.

Sed sedienta de sudor de cada célula de ese sector de epidermis que rebosa de vida.

Se aferra a ti como el oxígeno al aliento.

El pecho duele por necesidad de aniquilar el espacio entre él y tu espalda.

Abandonarme a las sensaciones más sencillas y menos apreciadas.

Más allá de lo erótico.

Sólo sentirte,

que me dejes tu esencia,

fundirme en piel,

no por ser piel…sino por ser la tuya.

 

La respiración ahogada

y las sienes palpitando

debía latir toda

yo poseída por algún tipo de hipo cálido.

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 22, 2009, 5:12 pm | No Comments »

Mmm…hace un día magnífico.

Tal vez debería guardar algún tipo de duelo pero tras meses de ausencia el sol arrasa con todo y es imposible  no sentirse en una nube…será que a base de rayos UVA estoy aumentando mis niveles de vitamina D o algo…

El caso es que el pesimismo de ayer se ha aplacado durante la noche como la rabieta de un niño con una buena siesta.

Con la luz entrando a raudales por las ventanas, entorno los ojos placenteramente. La pupila se estremece con la luminosidad y si tuviese algún píxel verde en el iris se dispararía su tono más fluorescente (Helas! Permanece marrón). Con está expresión en la mirada, entre lacrimosa y gatuna, observo en mi memoria pequeños detalles que había dejado pendientes por reflexionar: comportamientos (o reacciones químicas en los) humanos que son invisibles e inaudibles, que pueblan a diario nuestras conversaciones, incluso y especialmente las más fútiles.

Los capto, percibo, capturo al vuelo como si fueran combinaciones secretas…quizá no sean reales y sea mi constante tendencia a imaginar vínculos; como un espía mediocre retirado ocupando su tiempo de ocio

                                                                             …tal vez un poco fantasioso, tal vez con una antigua carrera brillante que sueña con recuperar. Le gusta el café, las persianas de láminas en vez de los visillos, le gustan las gabardinas y los sombreros .La gente oye sus historias por educación pero nadie las escucha. Todos le toman por chiflado. Tal vez llegue a un verdadero hallazgo en algún punto de la trama o eso crea el público hasta la última escena en la que se ve que una vez más era una de sus alucinaciones…fundido en negro…él continúa obstinado…público con regusto de amargura…

No sabría bien como describir estos instantes (o si debería, porque la expresión de su belleza radica en el silencio)…me vienen a la mente las imágenes de los dibujos manga en las que los personajes tienen los ojos más dilatados, las pupilas serpentean como un río y pequeñas gotas de sudor (5) les saltan de la frente, las mejillas brillan rosadas. (Nota: no añadir boca “ondulada”; eso expresaría miedo, vergüenza o ¡Oh!¡Dios mío!) Estoy hablando de algo más sutil, un instante en el que los músculos de la cara se alargan, asciende una ráfaga de adrenalina y después el rayo se vuelve a apagar dejándonos unos instantes en la duda ¿es cierto lo que acabo de percibir?

Pondré algunas situaciones a modo explicativo vividas en distintos momentos por distintos personajes:

A.) Dos compañeros se encuentran ligeramente uno detrás del otro hablando con una tercera persona enfrente de ambos. La conversación llega a su fin y el de delante (de los dos primeros mencionados) se gira bruscamente encontrándose así los dos cara a cara a escasos centímetros. He aquí el instante en el que se produce la transformación facial. Ambos vuelven como si nada a una postura casual, de conocidos. Pero durante un instante han percibido la tensión de la proximidad y al darse cuenta de esta percepción (y no antes) se ha producido el instante. Han pensado algo que no deberían o temen que la otra persona les haya leído el pensamiento o…les pilla a ellos mismos por sorpresa.>>Saltan esas gotitas (5) locas de sudor.

B.) Un individuo se sienta al lado de una pareja extranjera en un restaurante. Se alegra interiormente de conocer el idioma que están hablando. Tiene ganas de que sepan que sabe su idioma y poner en práctica sus conocimientos. Al levantarse, para irse suelta una frasecilla tímida con un ligero acento. La pareja contesta con ánimo de seguir la conversación pero él, aturdido, sorprendido por su propia “osadía” (hala! lo que he dicho! (V!)), corta el contacto visual se tropieza en sus palabras y se escapa en cuanto puede.

C.) Una pareja habla, habla del fin de semana, de deberes, de la mañana. Lo hablado es lo de menos; uno de ellos en vez de escuchar mira al otro, lo analiza, se detiene en sus ojos y el relieve de su boca. El observado derepente se da cuenta de la ensoñación del de enfrente y de su propio atractivo; bruscamente siente que se ha colado en un cuarto privado, íntimo. A la vez que se sorprende (´´´´´), la adrenalina desciende a su boca dibujando una sonrisa de complacencia que intenta disimular.


D.) Dos personas hablan compartiendo una mirada profunda, a cada instante más y más intensa. Hasta que en un momento uno de ellos, el más hipnotizado, atrapado en el torbellino entre pupilas, corta el contacto y aparta la mirada. Justo antes>> el “momento gotitas” (cinco); pensó que los ojos no le podían dar más de si (aún queriendo) como en un ejercicio de flexibilidad. La atracción y la tensión eran demasiado fuertes. El resto del mundo empezaba a desdibujarse, corría el riesgo  de desintegrarse, y desaparecer…quedaba el peligro de quedarse sólo y únicamente con esos ojos…

¿Por qué no aguantaría más? Desde ese día todas las mañanas entreno a conciencia.

I open them wide & shut them tight …  …

Hay que ir habituándose a tu mirada, como a la luz de hoy, que entra a raudales por las ventanas.

 

 

Posted by arridens, filed under Suelo Soñar. Date: Febrero 17, 2009, 5:59 pm | No Comments »

 OTOÑO:

Estoy empezando a pensar que no es una auto-defensa y que el resto del mundo tiene razón (incluso tú mismo) y eres mala gente. Me descoloca y me confunde que algo que tenía claro se desmorone.

Quiero pensar que la verdad está en la mente y lo que cuenta es el instante mismo, que ese día era verdad y pleno.

Pero ahora te veo degenerando, sin tener claro ni tu nombre en la vida. Me abrazas, me coges la mano me intentas besar sólo para sentir que tienes un cabo que te sujeta y te saca de las arenas movedizas.

Pero igual que tú eras un fantasma entonces yo lo soy ahora…un cabo sin amarre…

Siento tu presencia a mi lado, la forma en que intentas llamarme la atención y como te molesta que me aparte de tu brazo; te doy mi mano como regalo de consolación…pero hasta eso en cierto momento me disgusta. Me gustaría poder irme, ni siquiera quiero que algunas personas, que pasan a nuestro lado y nos miran, piensen que volvemos a estar juntos (tantos como antes hubiera querido que lo supiese todo el mundo…o al menos yo).

Me llega una ráfaga de tu olor… y no es el mismo de antes que me llamaba, que me atrapaba y fascinaba…este es rancio y me ahoga; quiero huir, me entran nauseas…y no me dio tiempo a escribir aquel poema.

Sólo sé andar sobre extremos; o todo o nada. Ambos desgastan.

Pierdo la confianza en las relaciones; si antes tú eras tanto y ahora eres tan poco…y si me pasa otra vez…y si me pasa siempre…¿Son compatibles con mi plenitud e inconstancia?

Cómo pasar de hablar de ti a

                        hablar de él a

                       hablar de uno a

                      hablar de ti como otro.

Impersonal, indiferente, plano, vacío

————

¿Qué viene antes, el huevo o la gallina?

¿Me fui con otro porque me sentía prescindible?

¿Quería irme con otro y me escudé en eso?

¿Quería que funcionase…o me aterrorizaba la monotonía?

¿No tengo algo estable porque me gustan ese tipo de chicos…o me gustan ese tipo de chicos…porque sé que no tendré algo estable?

Tengo 20 años y no tengo ningún tipo de esperanza de que algo pueda durar para siempre; quiero decir sí…pero no algo mío…; no puedo estar con alguien para siempre; solo tengo soledad acompañada; estar con todo el mundo y en el fondo no darme del todo (ni un cuarto) a nadie; soy feliz disfrutando los momentos; pero corto cada una de las cuerdas que se empiezan a tejer desde la primera palabra intercambiada entre personas. Huyo.

Extrañamente viene a mi mente Mary Poppins; acaso me veo con botines y paraguas volando de un destino a otro permaneciendo lo justo para que todo sea bueno y novedad y despegan el vuelo con el cambio del viento que es mi sentimiento. La última escena de la película me parece desoladora; ella se va y mientras todos quedan atrás igual que antes, ella permanece sola. ¿Querría Mary en el fondo encontrar un sitio? ¿Una persona?…¿y si quiere y no puede porque el viento es más fuerte que ella?

–Acabo contigo.

          Tengo la opción de no sentirme triste y la tomo. Y es fácil seguir adelante aunque hay algo irracional que permanece…explícame sino las ganas de llorar que me asaltaron la garganta al abrazarte ese último día.

No te sabría decir si eran de alegría …si eran de tristeza.

INVIERNO:

Perdóname sin saberlo;

por no siempre querer verte, por la pérdida de tiempo, esfuerzo e ilusiones

por los días que has pensado en mí

por decirte cosas bonitas y sonreírte demasiado

por él, él, él, él y él.

por besarte hoy sabiendo que el fin es mañana.

Ya no tendrás que perdonarme más.                                        Se ha acabado ya.

Dizzy. nothing makes much sense. Suddenly todo está exento de sentimiento, como manipulado genéticamente, núcleo extirpado. Todo parece un sueño olvidado, miro la realidad desde la distancia como leyendo un relato poco conmovedor, un día de mi vida ajeno a ella. Todo es demasiado veloz.

No recordaré tus detalles y tus sonrisas en breve.

Tengo ganas de vomitar.

Tanto pierde sentido con el tiempo…el sentimiento es como las olas hay noches en las que se recuerdan hasta los lunares y las primeras conversaciones…y sin embargo, en nuestro caso, demasiados días desmemoriados.

y nuestra unión sin sentido se esfuma; un espacio en blanco en la memoria del disco duro C; un hueco perpetuo.

Aunque era inevitable, reprocho (no sé a quién) que haya tenido que acabar hoy; mi vena más fría y egoísta quería abstraerme de ti y empaparme de momentos del fin de semana (sin ti); que se me escaparan sonrisas en vez de los actuales escalofríos subcutáneos.

Me apetecía ser una cobarde/irresponsable (lo soy) o lo suficientemente pequeña o rica como para que alguien hiciera el trabajo por mí, aclarar las cosas, acabar las cosas.

Pereza, miedo, frío>>> y el pitido final de la llamada demasiado violento. Muerto.

 

Not the best of endings.

PRIMAVERA:

Tal vez unas semanas atrás habría escrito alguna fantasía de futuro;

…una sonrisa de dientes de café  que de tanto mirar, la hecho en falta los días de viaje…

…una mirada que no respeta el espacio vital…

…o él, o este, o aquel,  ella….

 

 Sin embargo, cuando algo está demasiado desordenado hay que hacer una redada y tirarlo todo.  Hoy me encuentro en el principio de un camino recién barrido y tengo la oportunidad de adornarlo con lo que quiera. Sé que lo más apropiado, el mejor feng-shui es ahora minimalista; estar sola durante un tiempo largo (casi auto imponérmelo) para asegurarme de que no queda ningún escombro del pasado y si algún día llega una relación que no se vea viciada por otras ya muertas…terreno de barbecho.

 

Tal vez sólo es seguro lo interior, lo que quiero y busco yo, ajeno al entorno. 

 

 

 

 

 

 

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 16, 2009, 5:56 pm | No Comments »

09  Feb
Reflejos…

 

” Sometimes we depend on other people as a mirror to define ourselves. And each reflection makes me like myself a little more”

My Blueberry Nights, Wong Kar Wai

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 9, 2009, 7:11 am | No Comments »