Yo lo intento. De verdad que me esfuerzo. No me gusta hablar mal de nadie pero llega un momento en la vida en el que se te pone a prueba. Y esta tipa es mi odisea. Además de llevarse la palma de estupidez insoportable, tiene una destreza sorprendente para sacarme de mis casillas…déjame , pues, que me desahogue un poco que, digo yo, será mejor que mate a alguien por escrito que con los hechos.
Una persona se define por sus palabras, actos y valores; no la salva ni lo primero ni lo segundo y la desprecio aún más por sus valores tan poco “valorables”. Sí, lo admito, también soy prejuiciosa y algo extremista con lo que considero que es correcto e interesante y lo que no. Así amo, desecho o ignoro.
A menudo su mirada pierde profundidad cuando la hablo o sus ojos se pierden en otra dirección como buscando algo más, algo mejor; no escucha… aunque tampoco es de extrañar porque, al fin y al cabo, sólo parece moverse por impulsos de “atracción”, de “misterio” o “rareza”, hablar con este y con aquel, quedar bien (y mejor) ante todos.
No está plenamente feliz hasta que se siente en un sitio privilegiado…mírala yendo de mesa en mesa, colibreando por la cafetería…
…teatro…teatro…teatro…
Vive en una (ir)realidad de excesos en vez de apreciar lo que tiene a su lado. Se mueve a merced del capricho en vez de por deber o moral. Sólo tiene por real lo que es fruto de su imaginación. Artificio.
Defiende grandes ideales, denuncia la vida asentada y la falta de vocación, aspira a mucho, se visualiza en camino hacia un gran destino…y no se aleja de la convención.
…a fraud…afraid…of Freud?
Y como verás debería, debería aprender a vivir con una persona así en el mundo, pero es demasiado, demasiado la manía esta de ir siempre pegada a mi, hasta dentro de mi camisa, incluso actuando con mi cuerpo y viendo a través de mis ojos…