27  Sep
Verdades

No crean que es verdad el 100% de lo que cuento

Si la imaginación no cuenta como vida, algo miento

Pero no imaginen que no es mi vida el 100% de lo que “invento”.

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Posted by arridens, filed under Uncategorized. Date: Septiembre 27, 2008, 3:31 am | No Comments »

21  Sep
cautiverio

“…tuvo la sensación-era una sensación de lo más incómoda-de que uno nunca, nunca, debía decir lo que pensaba. (Estaba en las riberas del Serpentine. Su tono era bronceado; barquitos endebles como arañas se escurrían de un lado al otro.) Le daban la sensación, prosiguió, de que uno siempre, siempre, debía escribir como otra persona. (Los ojos se le llenaron de lágrimas.) Porque realmente, pensó, impulsando un barquito con la punta del pie, yo no sería capaz (aquí el artículo íntegro de sir Nicholas se le apareció como aparecen los artículos, a los diez minutos de leerlos, con una vista de su cuarto, de su casa, de su gato, de su escritorio y de la hora del día, agregada), yo no sería capaz, continuó…”                 Orlando, Virginia Wolf

Posted by arridens, filed under Suelo Soñar. Date: Septiembre 21, 2008, 4:07 pm | No Comments »

19  Sep
¿ficción?

“O poeta é um fingidor.

Finge tao completamente

Que chega a fingir que é dor

A dor que de veras sente.”       

                                              Fernando Pessoa

“El poeta es fingidor.

Finge tan completamente

Que llega a fingir dolor

Cuando de veras lo siente.”

 

Posted by arridens, filed under Suelo Soñar. Date: Septiembre 19, 2008, 4:55 am | No Comments »

17  Sep
Abismo

El abismo atrae indiscutiblemente, atrapa, y si te quedas mirando un punto fijo de su interior empezarás a ver que diminutas partículas concéntricas se apresuran a arrojarse a lo más profundo de él y, como embelesado por el canto de sirenas, desearías ser una de ellas.

El abismo excita, y aún con vértigo, mientras uno de tus pies asoma su punta sobre él, tal vez empujando y dejando caer alguna piedrecilla al vacío, mientras sientes el peligro ascendiendo por cada nervio de tu cuerpo, por un segundo deseas sentir el abrazo de la caída.

El abismo atrae y si éste es un chico dulce, de sonrisa preciosa y (aunque no sea mi estilo) cuerpo de modelo…no ayuda a ser una excepción. Conocí a Abismo hace poco y, sin duda, la novedad es una de sus cualidades encantadoras. Otra es confundir los límites del tiempo y el espacio de uno, la claridad y una voz profunda (de doblador de películas…de doblador de películas en el papel de galán más exactamente) que resuena en tus oídos a altas horas de la noche…que, cuando ya te estás dando media vuelta dirigiéndote a tierra firme, alejando la punta de tus pies del vacío, te llama para que regreses…y quieres regresar. Abismo es el límite de x cuando x tiende a la perfección. ¿Por qué no saltar?—los tobillos tambalean a la orilla del vacío—y, sin empujarte, Abismo te envía un último y definitivo soplo que te embriaga.

…sin embargo…

¡Un tirón en el tobillo! tienes un cordel a su alrededor, serpenteante, que se pierde más allá de donde alcanza la vista…en dirección opuesta a Abismo…quien sigue sonriendo…de soslayo.

¡Toc, toc!…llaman a las puertas del subconsciente.

 

Y el espacio infinito en el que se perdía el cordel es ahora diminuto, las hectáreas interminables han venido a ti, como la memoria de otro chico de otro tiempo y otro espacio; una hora antes, a tres paradas de metro y dos besos de distancia…más precisamente.

Un chico oscuro, de pasado poco tranquilizador, envuelto en humo de nicotina, con misterio en los ojos y sin promesas en los labios. Su voz es áspera…y, junto con su piel, ha sido mi calor y mi latido durante meses que parecen no tener tiempo anterior.

Abismo tose, rechista y solicita mi atención, una vez más, un poco indignado; al fin y al cabo ¡mírenle!! ¡cómo rechazarle!!

Pero…

              ser “convencionalmente perfecto” no ayuda a su reputación de abismo, especialmente para mi juicio personal. Así que según escribo estas palabras cojo las llaves de casa con la otra mano y en unos minutos estaré acelerando por las calles de Madrid, con el corazón en la boca, sintiendo el peligro ascendiendo por cada nervio de mi cuerpo dirigiéndome hacia mi abismo; que es arriesgarlo todo, lo primero mi entereza, para que no te vayas de mí.

Posted by arridens, filed under Climas, Suelo Soñar. Date: Septiembre 17, 2008, 3:59 am | No Comments »