BUM

 

 

                                                               bum. bum.

bumbumbúm.

 

                                    BUM   .        BUM       .       BUM

 

 

Débil

Despierto

De un oscuro letargo.

Me desperezco

Y tiemblan los tendones como cuerdas tensas de contrabajo.

Salgo a la luz apartando a mi paso cortinas de espuma arácnida.

Salgo a la luz como lo hacen las palabras escritas sobre una página anterior bajo la caricia del carbón.

Era vapor sobre un fuego anciano

Que ahora arde

Torrencial.

Mi soga.    Mi  silencio.

Me rasgan las palabras perdidas como el tiempo

en un día de hastío abrasador.

Pero son ellas, que atragantadas,

aprisionadas dentro de la manguera ahogada de mi ser,

Terminan por revolucionarse como los pueblos vejados.

Y su golpe de estado es el latido de mi corazón.

La guillotina quiebra la soga; corta el silencio.

 

BUM

                                      bum. bum.

bumbumbúm.

 

                                    BUM        .               BUM          .            BUM

Dicen los Grandes

Que nacemos del sexo entre tristeza, frustración

Y  amor (más fértil si desdichado).

Así, las épocas de alegría para los hombres son nuestros momentos de hambruna.

Ellos, hidrópicos de vicios, endorfinas y placer

Pueden ser negligentes

Con el arte                             

Con la disciplina                                              Tamagotchi muerto; aburrido, hambriento, cagado.”

                                            

                                   Los potos mueren secos al casarse las muchachas.”

 

Si no es por una voz que les despierta.

¿Acaso la tuya?

Yo; espacio imperfecto

De existencia ficticia.

Lámina de una esfera intangible

Tan incontrolable para mí

Como el universo para el hombre.

Yo; dependiente de la mano que me alimenta,

Que me esculpe en roca cibernética.

Ella tan pronto me ensalza como se desprende de mí

Abandonándome en la recámara obsoleta del olvido…

 

En un mar invariable, un barco encallado perpetuamente.

¿Perpetuamente?

 

Nazco, crezco y muero de la mano del hombre.

He dormido

Desnutrido

Lloro como un niño

Incompleto

Si mi creadora calla …muero.

Pero si yo perezco ¿No marchita a la vez ella?

 

 

 

¿Has visto? –Se ha estremecido. Sabe a lo que me refiero y no puede hacer otra cosa más que seguir cuidándome.

 

 

Volvemos al ruedo, señores

                                                    ¿se sumergen?

 

Posted by arridens, filed under Uncategorized. Date: Agosto 2, 2008, 10:11 am | No Comments »