Habré hecho cientos y cientos de viajes de regreso a casa en metro, en taxi. Pero ningunos más solitarios e irreales como esos; los protagonizados por la insatisfacción y el desengaño de las caricias desconocidas. Tras unos instantes de calor apresurado, una vez en la calle caen al unísono la verdad y el hielo a la altura de los pulmones…sea febrero o agosto.

Erosionada por un polvo, la energía me deja, se evapora como la mezcla de sudores que me arropa.

En esos viajes me acurruco, me hago un ovillo recostado en la ventana y a falta de fuerzas se me cierran los ojos. A falta de fuerzas no siento nada. Sólo me abandono al sueño sin sueño, una anestesia que me recorre el vientre. Un vacio que brota desde dentro. En esos momentos no comprendo a los demás, no los veo, pero todos sus movimientos me parecen estruendos.

Que me dejen en mi letargo.

Mi vía de escape.

Escapar…aunque sin saber muy bien de qué…

                                                                                                                                                                Weeping nude de Edvard Munch

Y por casualidad me asignan cantar:

“some of them want to use you, some of them want to get used by you,

some of them want to abuse you, some of them want to be abused…”

-Sweet dreams

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Marzo 4, 2010, 1:27 pm | No Comments »

21  Ene
Virutas de Burdeos

Y un día escribí…

Llueve fuera y me acurruco al lado del radiador envuelta en una manta, las manos entrelazadas alrededor de una taza de té de caramelo ardiendo. No hay quien salga y aunque no tengo internet  escribo con la intención de mandarlo más tarde, una vez  escampe y yo consiga salir de mi crisálida hogareña.

Aaron, mi compañero americano, toca la guitarra o lee a mi lado (depende en qué momento del relato te encuentres).  Con él, con una chica belga y con un francés comparto un dúplex en los suburbios de Burdeos  que rodean el campus. Es uno de esos edificios modernos hechos con materiales bonitos y baratos que se degradan pronto pero que por el momento, cuando apenas han pasado dos meses desde que se puso el último ladrillo, aparentan ser de diseño.  Es uno de esos edificios modernos propios de los suburbios y de las residencias de estudiantes. Los estudiantes tragan con casi todo. Pero por el instante no es como si me estuviese conformando; realmente es muy bonito y practico; cuadrado y plástico. Cada uno de los apartamentos es  idéntico al anterior de forma que si algún día te diese por volver a casa borracho y te confundieses de puerta, sólo tendrías la extraña sensación de que tu madre ha estado en casa cambiando los muebles de lugar.  Porque sin duda los muebles de cada apartamento son también prácticamente idénticos (y sin duda más de una madre tiene la misma mania que la mía); el Ikea es la Meca de la decoración para todo estudiante; si se añade un trapito hippy en una pared y una guitarra en una esquina  yastá; voilá la morada del estudiante alternativo-hippy, el más interesante de toda la manada, a pesar de todo;  del siglo y  la manada.

No hay cerraduras sino chips, no hay interruptores sino sensores: esto seguro que tiene algún significado simbólico que buscaré más tarde cuando me tome el segundo té. Ah! Y la curiosidad de tener un lavabo en cada cuarto; pero hay que ir poco a poco para no caer en la tentación de escribir en forma de lista de la compra, describir mi vida actual como una receta (de micro-ondas).

Quizá nuestra casa sea la menos equipada; con tanto extranjero de paso nos hemos conformado con poco y mucho de ello viene de la calle; muebles, ramas, señales de tráfico, palés. Hay una lámpara rota en un rincón cuya función nunca ha estado clara a no ser que sea ocupar ese rincón, si algún dia desapareciese de ahí todo el salón se vería transformado y nos sentiríamos confusos e incómodos, aunque no dijésemos nada al respecto, como si nos hubiésemos confundido de puerta y este ya no fuese nuestro salón. Así que la lámpara permanece ahí, velando por el bienestar de la convivencia.  Sufre pequeñas transformaciones periódicamente, cuando nos da por sentirnos artistas y guarreamos con pinturas acrílicas. Nos pondría buena nota en  expresión corporal, fruncimos el ceño y hacemos aspavientos con los brazos como hemos visto  que hacen los pintores durante su furor creativo en las películas. Personalmente me resulta frustrante ver que poco sale de tanto espectáculo. Al menos la última vez el francés consiguió que saliese algo menos de escuela primaria para decorar nuestra mesa de centro (o “composición de madera y clavos a base de  tabla y caja de fruta”). Aunque ahora apenas veo el dibujo (todo a tres colores, las tres pinturas acrílicas más baratas que encontramos), porque lo protegemos con papeles de las mil y una tazas de té y café que se posan sobre él cada día; otra cosa no, pero tés y cafés sí que hacemos en esta casa. Estos brebajes  tienen algo de ritual; nos juntamos todos, llamados por el calor, el dulce y las sustancias excitantes; aunque no tengas sed en ese momento cuando, después de la comida, un compañero propone un té o un café (ya de antes todos tienen las orejas estiradas casi giradas hacia el que se acerca a las cacerolas, pronosticando el momento) se dice que sí, cualquier otra respuesta haría tambalear el ambiente de fraternidad y unión.  A cada “oui, merci”, a cada chorro de agua hirviendo que se precipita sobre una taza, el vínculo parece más fuerte. Y no sé si es a golpe de té o recetas (por primera vez estoy explotando la vena cocinillas tan presente  en  mis genes) pero en este apartamento de plástico, de muebles  huérfanos, de los suburbios de una ciudad estudiantil de población nómada, me siento en familia.

Si me paro a pensar, en realidad no podría decir demasiado sobre mis compañeros de piso, conozco pinceladas, intuyo el fondo pero nos quedamos más o menos en la superficie; es decir, poco más o menos como con la mayoría de mi familia sanguínea.

En las últimas semanas he pasado una parte importante de mi tiempo en casa, ya me empieza a llamar el exterior pero parece que después de haber batallado tanto para tener techo necesitaba saciarme de hogar, de esta necesidad primaria humana que en ocasiones sería más fructífero no tener. La ausencia de  hogar te hace estar constantemente cuestionándote el momento, estar en tensión, estar pendiente, sobre la punta de los dedos, estar fuera. Llega un momento que es agotador que te metes en cafeterías y te quedas horas solo intentando dejar de sentir que te tienes que ir yendo, que solo estás de paso y tu sitio lo quiere otro.

Me he hecho experta en vestirme a la luz de la pantalla de un móvil, a salir sigilosa de habitaciones con mis bártulos e ir tirando sin mirarme al espejo y aún un poco mojada de la ducha, mal dada, intentando que no se mojen los calcetines cuando uno se viste dentro. He aprendido a estar más a mi aire con gente recién encontrada y a hacer una maleta.  Pero quizá de lo que más orgullosa esté es de que estoy con gente que me encanta, lo entiendo como una prueba de que yo no estoy tan mal encaminada. Quiero pensar que es un síntoma de madurez ser capaz de elegir los amigos que quieres y te convienen, aquellos con los que te sientes bien y eres capaz de crecer. Sé que probablemente estos son sólo de paso, pero lo serán porque la vida avanza  y no porque queramos huir los unos de los otros.

Me duele pensar en el final de enero, todo se va a tambalear, aquello que he conseguido construir, ir poniendo en pie en Burdeos se pondrá en riesgo pero ya se verá más adelante.

*

La borrasca se acumulaba turbia sobre nuestro tejado…

ahora no hace más que caer y nos tiñe de plomo.

Posted by arridens, filed under Climas, where the sidewalk ends.... Date: Enero 21, 2010, 8:50 am | No Comments »

05  Sep
Juego de niños

Audio: Smoke city

Todavía no he encontrado el idioma idóneo para hablar de lo que me pasa por la cabeza, sin que parezca violento o cinematográficamente ortopédico…peut être le français pourrait servir; doux, subtil, erotique, chuchotant…no hiere la oscuridad.

¿Cuál es el tabú?

¿Quién aprieta el pause esquivando situaciones

a cada momento?

Los juegos que corretean entre velos de penumbra y apariencias revelan más que esconden. Sé que a veces pienso que dejarlo en tono de broma tiene su encanto. Un silencio hablado. Hacer que ignoramos el dialecto, nos desplazamos en círculo y en guardia, como gladiadores antes del combate, dejando en medio la evidencia.

Pero se me da de pena.

Soy absolutamente negada para ocultar lo que siento o lo que me hago creer que quiero…en fin, eso lo sabe todo el mundo hasta especialmente personas que no pasan de ser meros conocidos. En cierto punto me he cohibido, se ha pintado una raya de tiza infranqueable. Será que pienso que hay demasiado en riesgo o que lo hemos estpulado así sin hablarlo.

pero, pero, pero… …

Esta locura por la espontaneidad y poco respeto por la vergüenza…rezuman por las grietas de mi mirada/de mi fachada. Aunque me trago el capricho y engullo los “ysis”, tropiezo y rio histérica. Lo que encierro se oscurece y oscurece por espirales, gana en consistencia y se revuelve. Inevitable. ¿Masoquismo?

Con el tiempo tú te has ido volviendo más real. Te voy completando uniendo cachitos poco a poco. Y al mismo tiempo que desecho la posibilidad de una relación, en vez de ganar en fraternidad, lo hago en deseo.

El cuerpo no escucha, tiembla.

La mente no piensa; acelera en dirección opuesta a la realidad, de las buenas ideas, del sentido de las consecuencias, embriagada… Quiere saltar desde 10-15 metros y zambullirse en el mar de lo inmediato, la fantasía, el por qué no. Vamos a bañarnos.

Después del impacto, el silencio. ¿Estás ahí? Tranquilo, no hace falta que abras los ojos. Quedémonos aquí escondidos, así sumergidos un buen rato que cuando volvamos arriba tendremos que volver a ser los mismos.

Agh! Hoy no quiero perderme en fases REM. Prefiero quedarme en lo sencillo, en lo mínimo, sin cabeza; nosotros y el calor.

Te siento y devoro el aire.

En silencio te grito exasperada que se acaben los juegos ¡joder!

estos juegos de niños…

(mordiéndose los nudillos)

Sería tan fácil  ir un poco más lejos.

¿Contranatura? Esto.

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Septiembre 5, 2009, 1:36 pm | No Comments »

19  Jun
Marea viva

El subconsciente sigue el ritmo de las mareas; esconde y trae, trae y esconde imágenes y reacciones (reales y/o ficticias) a intervalos más o menos largos. La inteligencia no puede llegar directamente a él, a veces lo impulsa un objeto, un olor o un sueño olvidado. En ocasiones suave, otras furioso, baña la mente sin previsión atmosférica pero con iguales destrozos.

 

Esta semana augura marea alta. Siento el peligro aun encerrada en mi cuarto. Lo llevo dentro, lo arrastro conmigo.

 

Fréname los pies, o inténtalo al menos. Yo qué sé: degolla las calles, dale la vuelta al asfalto, construye torres de escombros suficientemente abruptas como para parar mis pasos.

Que por una vez no quiero ser la/yo misma. Aliéname. Una pequeña incisión, anestesia, amputación para guardar los papeles…un rato.

 

Ya ha llegado la primera espuma a mis dedos y, entre surco y surco, soy cada vez más de la marea. Me arrastra, me arrastro (?).

 

Dejo correr entre mis dedos conchas como cuentas de rosario: “sabré razonar que esto no es más que química”, “sabré desgarrar los disfraces de las mentiras de mi mente”, “no pondré en juego cosas que valen más que un minuto”…

 

Y entre susurro y susurro (autoconvencimiento y autoconvencimiento), sé que a mí, homo sapiens sapiens, lo único que me salva son los kilómetros.

 

 

Seeman. Ramstein.

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Junio 19, 2009, 5:03 am | No Comments »

16  Abr
El olvido

El olvido se va con una arcada de recuerdo.

Toda enfermedad requiere un tiempo de reposo, de cura. Aunque los síntomas remitan, dándole al paciente una sensación de bienestar, si este tiempo de convalecencia no es respetado se producirá una recaída.

En virus latentes en la memoria el tiempo actúa como lupa. Los recuerdos precipitan en la mente y se drenan a través de la gravilla neuronal hasta los ojos. Estos últimos dejan de ver, sólo miran hacia el interior como observando una televisión echando “El Pasado” metaforizado por el tiempo, el olvido y la memoria selectiva. Vuelve Duele dulce…

Aquella madrugada de agosto me devolvió el sentimiento de los días 6 de enero de mi infancia.

Con un ojo abierto y el otro entornado esperaba la melodía del telefonillo como un pistoletazo de salida hacia tu encuentro. Lo visualicé mil y una veces y es posible que hoy vuelva a mí una de estas y no la que verdaderamente fue.

Sé que bajé los descansillos de un salto con el corazón por delante hasta que te encontré ahí; con cara de sorpresa y una maleta por la que me intercambiaste (o me intercambié…).

La primera semana de tu partida perdí dos kilos y 7 días de mi vida a base de pasearme por escenas nuestras de antes. Imagínate que nos desdoblásemos, que al mismo momento estuvieran las diferentes personas que hemos sido, en diferentes sitios, o en los mismos, pero en diferentes partes de la historia. Yo me quedaría de pie, en medio de todos ( y todas mis yos), observando; siendo la única capaz de apreciar cada instante del pasado, intuyendo cómo encajan las imágenes del puzzle de mi propia historia.

Sé que sentía frío en las piernas y en los pies y que arrastramos el equipaje hasta el tercero…no sabíamos muy bien por dónde empezar a contarnos. Sentada en la mesa y tú apoyado en la encimera sorbimos el café más dulce de La Latina, mojando anécdotas de tu viaje.

Cuando más tarde, dormíamos el uno pegado al otro, pensé, yo persona inquieta, que podría estar así indefinidamente.

Pero el instante presente me golpea como un frenado, y en el impulso de vuelta, chocando contra el respaldo, recuerdo que yo ya no soy ella, ni tú eres aquel.

 

 

Posted by arridens, filed under Climas, Suelo Soñar. Date: Abril 16, 2009, 3:57 pm | No Comments »

22  Mar
Resemblances

 He talked and moved so much like somebody else

that I was under the impression that we had already slept together

I felt  exposed (a garment less with every word)…having a conversation of hidden (?) messages, reading into his smiles expecting to find a sign that would give him away, a smirk stating “I know what you are thinking”…            

All remained uncertain.

It was awkward, disturbing and yet, at the same time,         bonding.

Posted by arridens, filed under Climas, Suelo Soñar. Date: Marzo 22, 2009, 4:09 pm | 1 Comment »

24  Feb
Encuentros

Cuando menos preparado está uno, cuando más abstraído en sus asuntos, un encuentro le encuentra.

Volviendo a casa de clase; el paso lento y torpón, cabeza gacha, mi campo de visión; un libro.

Una mano reaching from “nowhereness” se agarra a mi hombro. Puede que alguna parte profunda y oculta de mi subconsciente ya hubiese percibido, más allá de las páginas, la borrosa silueta de pelo-afro. No puedo asegurarlo.

Como decía, una mano me agarra el hombro y me devuelve a la realidad con un “¿…umm?” de los que se emiten cuando te despiertan de una siesta. Aun antes de que me de tiempo a formular su nombre, ya le estoy sonriendo, le he dado dos besos y le sujeto un brazo. ¡Más de un año sin verte! y un tanto más sin besarte. Todavía quedan mensajes tuyos, de aquellos últimos, en la memoria de mi viejo móvil que ahora me he visto obligada a recuperar.

Todo vuelve a mi mente deprisa, de un tirón, más rápido que el pensamiento, mis gestos se amontonan.

Ni yo misma sabía cómo reaccionaría si te volvía a ver, me daba algo de miedo…ahora me sorprendo y me alegro de que lo que me produces sea cariño y felicidad. En alguna broma hayo la excusa para abrazarte, aunque levemente, con aire.

Me pones al día en tus proyectos y yo te miro directamente a los ojos. Me doy cuenta en un segundo de cuantísimo he cambiado desde que estuvimos juntos, en parte, probablemente, a raíz de ti. Me siento extrañamente fuerte. Tú me preguntas sobre mis estudios, siempre quisiste que me aplicase a fondo en ellos. Representan la oportunidad que no tuviste, substituidos por encuentros en un ring y peleas callejeras en los pueblos de Bahía. Te han llegado algunas noticias sobre mí de unos y otros; estás acostumbrado a que la gente desaparezca sin dejar rastro, etc.

No creo que sea por ninguna razón en particular, pero no me miras a los ojos, me gustaría. Observas mi boca y soy extrañamente consciente de como se mueven mis labios al hablar, me quema una herida en el lado izquierdo del labio inferior, se dilata enorme bajo tu mirada.

Piensas en quién puedo haber estado besando últimamente o si me veo con alguien a diario. Yo tampoco puedo evitar pensar. Hoy vas de camino al Retiro, de picnic (”un poquito de só pra ishtar mais negro en el cashting de magnana kakaka (risa brasileira)”), y fácilmente me imagino a una chica esperando ahí, lleva esperando una hora; no has cambiado, continúas llegando infinita y tranquilamente tarde.

Me recuerdas que tienes guardado un regalo para mí, un libro de canciones para guitarra que solía hojear en tu casa con versos escritos de tu puño y letra. En este instante afloran sentimientos contradictorios; la alegría, la luz, se mezclan con una especie de repulsión y rechazo. Dudo mucho que me gustase volver a quedar.

Vuelven recuerdos olvidados; viajes de metro, la calle hasta tu casa, el olor de tu cuarto, el sonido de chanclas y el tacto de tu mano áspera de capoeirista. Me acuerdo de cómo tuve que cambiar de crema hidratante cuando acabamos porque llegó el punto en que confundía el aroma de nuestros cuerpos y mi propio olor me recordaba a ti. No podía soportarlo. 

Todo lo malo se destruye con el tiempo, atesoro lo bueno; tú eres brillante, tienes voz de miel y aprecias el viento.

 

Al despedirme le doy otro par de besos, hoy es el primer día que nos los damos sin tensión, naturalmente, sin segundas intenciones. Mi mano se desliza por su brazo suave, oscuro, tatuado, hasta desembocar en su mano. Y se quedan así un segundo, sosteniéndose, mi izquierda y su derecha… antes de que él y yo sigamos cada uno por nuestro lado.

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 24, 2009, 11:26 am | 1 Comment »

22  Feb
La pièce vide

Por la mañana en una habitación aislada de la luz se cortan las sombras.

Tardé un tiempo en apreciarlo; supuse que me bastarían los otros cinco sentidos para observarte. Encontrar cada uno de tus lunares.

Atravesé las cortinas de vapor de sueño gotas en tu pecho para sentirme a tu lado.

Sin rozarnos, acariciaba el calor entre los dos; suficiente alimento, palabra, sentido a nuestro encuentro.

 

 

Un triángulo de tu piel contra la mía.

Sed sedienta de sudor de cada célula de ese sector de epidermis que rebosa de vida.

Se aferra a ti como el oxígeno al aliento.

El pecho duele por necesidad de aniquilar el espacio entre él y tu espalda.

Abandonarme a las sensaciones más sencillas y menos apreciadas.

Más allá de lo erótico.

Sólo sentirte,

que me dejes tu esencia,

fundirme en piel,

no por ser piel…sino por ser la tuya.

 

La respiración ahogada

y las sienes palpitando

debía latir toda

yo poseída por algún tipo de hipo cálido.

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 22, 2009, 5:12 pm | No Comments »

 OTOÑO:

Estoy empezando a pensar que no es una auto-defensa y que el resto del mundo tiene razón (incluso tú mismo) y eres mala gente. Me descoloca y me confunde que algo que tenía claro se desmorone.

Quiero pensar que la verdad está en la mente y lo que cuenta es el instante mismo, que ese día era verdad y pleno.

Pero ahora te veo degenerando, sin tener claro ni tu nombre en la vida. Me abrazas, me coges la mano me intentas besar sólo para sentir que tienes un cabo que te sujeta y te saca de las arenas movedizas.

Pero igual que tú eras un fantasma entonces yo lo soy ahora…un cabo sin amarre…

Siento tu presencia a mi lado, la forma en que intentas llamarme la atención y como te molesta que me aparte de tu brazo; te doy mi mano como regalo de consolación…pero hasta eso en cierto momento me disgusta. Me gustaría poder irme, ni siquiera quiero que algunas personas, que pasan a nuestro lado y nos miran, piensen que volvemos a estar juntos (tantos como antes hubiera querido que lo supiese todo el mundo…o al menos yo).

Me llega una ráfaga de tu olor… y no es el mismo de antes que me llamaba, que me atrapaba y fascinaba…este es rancio y me ahoga; quiero huir, me entran nauseas…y no me dio tiempo a escribir aquel poema.

Sólo sé andar sobre extremos; o todo o nada. Ambos desgastan.

Pierdo la confianza en las relaciones; si antes tú eras tanto y ahora eres tan poco…y si me pasa otra vez…y si me pasa siempre…¿Son compatibles con mi plenitud e inconstancia?

Cómo pasar de hablar de ti a

                        hablar de él a

                       hablar de uno a

                      hablar de ti como otro.

Impersonal, indiferente, plano, vacío

————

¿Qué viene antes, el huevo o la gallina?

¿Me fui con otro porque me sentía prescindible?

¿Quería irme con otro y me escudé en eso?

¿Quería que funcionase…o me aterrorizaba la monotonía?

¿No tengo algo estable porque me gustan ese tipo de chicos…o me gustan ese tipo de chicos…porque sé que no tendré algo estable?

Tengo 20 años y no tengo ningún tipo de esperanza de que algo pueda durar para siempre; quiero decir sí…pero no algo mío…; no puedo estar con alguien para siempre; solo tengo soledad acompañada; estar con todo el mundo y en el fondo no darme del todo (ni un cuarto) a nadie; soy feliz disfrutando los momentos; pero corto cada una de las cuerdas que se empiezan a tejer desde la primera palabra intercambiada entre personas. Huyo.

Extrañamente viene a mi mente Mary Poppins; acaso me veo con botines y paraguas volando de un destino a otro permaneciendo lo justo para que todo sea bueno y novedad y despegan el vuelo con el cambio del viento que es mi sentimiento. La última escena de la película me parece desoladora; ella se va y mientras todos quedan atrás igual que antes, ella permanece sola. ¿Querría Mary en el fondo encontrar un sitio? ¿Una persona?…¿y si quiere y no puede porque el viento es más fuerte que ella?

–Acabo contigo.

          Tengo la opción de no sentirme triste y la tomo. Y es fácil seguir adelante aunque hay algo irracional que permanece…explícame sino las ganas de llorar que me asaltaron la garganta al abrazarte ese último día.

No te sabría decir si eran de alegría …si eran de tristeza.

INVIERNO:

Perdóname sin saberlo;

por no siempre querer verte, por la pérdida de tiempo, esfuerzo e ilusiones

por los días que has pensado en mí

por decirte cosas bonitas y sonreírte demasiado

por él, él, él, él y él.

por besarte hoy sabiendo que el fin es mañana.

Ya no tendrás que perdonarme más.                                        Se ha acabado ya.

Dizzy. nothing makes much sense. Suddenly todo está exento de sentimiento, como manipulado genéticamente, núcleo extirpado. Todo parece un sueño olvidado, miro la realidad desde la distancia como leyendo un relato poco conmovedor, un día de mi vida ajeno a ella. Todo es demasiado veloz.

No recordaré tus detalles y tus sonrisas en breve.

Tengo ganas de vomitar.

Tanto pierde sentido con el tiempo…el sentimiento es como las olas hay noches en las que se recuerdan hasta los lunares y las primeras conversaciones…y sin embargo, en nuestro caso, demasiados días desmemoriados.

y nuestra unión sin sentido se esfuma; un espacio en blanco en la memoria del disco duro C; un hueco perpetuo.

Aunque era inevitable, reprocho (no sé a quién) que haya tenido que acabar hoy; mi vena más fría y egoísta quería abstraerme de ti y empaparme de momentos del fin de semana (sin ti); que se me escaparan sonrisas en vez de los actuales escalofríos subcutáneos.

Me apetecía ser una cobarde/irresponsable (lo soy) o lo suficientemente pequeña o rica como para que alguien hiciera el trabajo por mí, aclarar las cosas, acabar las cosas.

Pereza, miedo, frío>>> y el pitido final de la llamada demasiado violento. Muerto.

 

Not the best of endings.

PRIMAVERA:

Tal vez unas semanas atrás habría escrito alguna fantasía de futuro;

…una sonrisa de dientes de café  que de tanto mirar, la hecho en falta los días de viaje…

…una mirada que no respeta el espacio vital…

…o él, o este, o aquel,  ella….

 

 Sin embargo, cuando algo está demasiado desordenado hay que hacer una redada y tirarlo todo.  Hoy me encuentro en el principio de un camino recién barrido y tengo la oportunidad de adornarlo con lo que quiera. Sé que lo más apropiado, el mejor feng-shui es ahora minimalista; estar sola durante un tiempo largo (casi auto imponérmelo) para asegurarme de que no queda ningún escombro del pasado y si algún día llega una relación que no se vea viciada por otras ya muertas…terreno de barbecho.

 

Tal vez sólo es seguro lo interior, lo que quiero y busco yo, ajeno al entorno. 

 

 

 

 

 

 

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 16, 2009, 5:56 pm | No Comments »

09  Feb
Reflejos…

 

” Sometimes we depend on other people as a mirror to define ourselves. And each reflection makes me like myself a little more”

My Blueberry Nights, Wong Kar Wai

Posted by arridens, filed under Climas. Date: Febrero 9, 2009, 7:11 am | No Comments »

« Previous Entries